
La semana que viene el Congreso de la Nación comenzará a retomar la dinámica habitual. Lentamente, empezarán las reuniones de bloques con algunos diputados de manera presencial y otros vía plataformas que aún no culminaron sus vacaciones, pero la intención de todos es ganar tiempo de cara a los debates que tienen que afrontar.
Tanto el oficialismo como la oposición se preparan para debatir la Reforma Laboral en ambas Cámaras y, mientras unos buscan votos para aprobarla, otros hacen lo propio para rechazarla. Ninguno tiene hasta ahora el músculo necesario para lograr su objetivo, por lo que la intención es sumar masa crítica.
Por el lado del peronismo en Diputados, fuentes del bloque que conduce Germán Martínez aseguraron que a partir del martes comenzará nuevamente el trabajo parlamentario de cara a las posibles sesiones extraordinarias. “Va a ser más lento que en el Senado porque se trata primero ahí, pero la idea es poder avanzar y participar de las reuniones que se realicen con los diferentes sectores”.
La intención del peronismo es tener encuentras con entidades sindicales y privadas para debatir la Reforma Laboral. Pero también con organizaciones del tercer sector para sumar datos respecto de las modificaciones de la ley de glaciares, la otra norma que La Libertad Avanza tiene intenciones de modificar.
“También vamos a ver el tema del Presupuesto porque se aprobó y dos días más tarde cerraron la Andis que tenía un presupuesto de 17 000 millones de pesos. Ellos —por el gobierno— dicen que va al Ministerio de Salud, pero si pierde jerarquía es probable que también pierda fondos”, explicó un diputado del kirchnerismo desde la costa argentina.
En la misma medida se empezará a mover el mundo libertario que, también de a poco, comienza a concentrar a la tropa en los despachos de Rivadavia y Entre Ríos.
En el Senado la actividad comienza a trabajar la semana que viene con un poco de mayor intensidad de la mano de la presidenta del bloque de LLA, Patricia Bullrich, que ya anunció que armará un cronograma de reuniones con cámaras empresarias y con las entidades sindicales. En este caso, la exministra de Seguridad tendrá reuniones públicas y otras privadas, en especial con los bloques de la oposición “dialoguistas” a quienes deberá convencer de que acompañen al oficialismo.
“Hasta ahora los libertarios no tienen los votos, necesitan sumar a los radicales y el apoyo de alguno de los gobernadores que ya le reclamaron por la rebaja del impuesto a las Ganancias”, explicó un senador del peronismo que la próxima semana estará en su despacho del Palacio Legislativo. «Esperamos que prime la billetera y no el miedo“, agregó en modo confrontativo y azuzando el amor propio de los jefes de los estados provinciales, que se muestran bastantes sinuosos en sus consideraciones respecto del acompañamiento al gobierno de La Libertad Avanza.
Los legisladores peronistas también buscan establecer una estrategia de cara a los gobernadores que tiene que ver con pedir reuniones, sin importar si son de la misma fuerza política o no, para intentar frenar la avanzada de la Casa Rosada que se despliega con el ministro Diego Santilli. Esta estrategia es compartida por la CGT que bajó la orden a las seccionales regionales para que sus líderes también pidan reuniones a los gobernadores y planteen las críticas al proyecto de ley.
El oficialismo tiene programado para el viernes 16 de enero una reunión de la mesa política para sopesar los resultados que hayan obtenido Bullrich en el Senado, Martín Menem en diputados y Santilli en su recorrida por las provincias —tiene reuniones con 10 gobernadores para la próxima semana—. El peronismo hará lo propio a principio de la semana siguiente. Y ahí comenzará el «poroteo para saber si alguno de los dos sectores tiene el número suficiente para avanzar en el recinto».



