En el marco de las políticas de Obras y Servicios Públicos, se ha intensificado la recolección de residuos en diversos sectores de la ciudad, con el objetivo de garantizar un entorno limpio y saludable para los habitantes. Esta acción, que abarca tanto áreas urbanas como suburbanas, no solo busca mejorar la estética de la ciudad, sino también contribuir al cuidado del medio ambiente y la salud pública.
La disposición adecuada de los residuos es un desafío constante en cualquier comunidad, y en este sentido, el esfuerzo por mantener las calles libres de basura refleja un compromiso firme con el bienestar colectivo. Además, la recolección de residuos contribuye a reducir los riesgos asociados con la proliferación de enfermedades, asegurando un entorno más seguro para los ciudadanos.
El trabajo realizado por los equipos de recolección, que operan a lo largo de toda la ciudad, es fundamental para el mantenimiento de la higiene y el orden. De esta manera, se promueve una ciudad más limpia, saludable y sustentable, cuyo cuidado es responsabilidad de todos.