Ganó una medalla en los Juegos Olímpicos de Invierno y confesó en vivo haberle sido infiel a su novia: “El peor error de mi vida”

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El universo de los Juegos Olímpicos de Invierno, que se desarrollan en Italia hasta el domingo 22 de febrero, entregó una nueva historia este martes al término de la prueba individual de biatlón masculino, que combina 20 kilómetros de esquí de fondo y tiro con rifle. Sturla Holm Laegreid se quedó con la medalla de bronce y, en sus primeras sensaciones manifestadas a la prensa, rompió en llanto: le dedicó su logro al “amor de mi vida” y confesó que están separados porque él cometió un acto de infidelidad.

Uno de los mejores atletas noruegos del presente, que se había quedado con la medalla dorada en Beijing 2022 en los relevos 4×7.5km y venía de una floja actualidad, se sinceró ante el micrófono de NRK, cadena de su país de origen (Noruega), después de quedarse con el tercer lugar: “Es algo grande. Es mi primera medalla olímpica y quiero agradecer a todos los que me han ayudado en el camino. A toda mi familia que me ha apoyado”.

En la charla, Laegreid modificó su rostro de manera repentina y comenzó un profundo relato en el que reveló que engañó a su pareja con otra persona: “Y hay alguien con quien quería compartir esto. Alguien que quizá no esté viendo hoy. Hace medio año conocí al amor de mi vida. La persona más hermosa y maravillosa del mundo. Y hace tres meses cometí el mayor error de mi vida: le fui infiel. Se lo conté hace una semana. Y han sido las peores semanas de mi vida”.

“Así que tuve una medalla de oro en la vida. Seguro que ahora hay muchos niños viéndome de otra manera, pero yo solo tengo ojos para ella. No sé muy bien qué estoy haciendo al decir esto ahora, pero el deporte ha pasado a segundo plano estos días, así que sí, me hubiera gustado poder compartir esto con ella”, contó.

Sturla Holm Laegreid quedó tercero a más de 48 segundos del ganador de la prueba (Crédito: Reuters/Matthew Childs)

Acto seguido, la reportera le preguntó cómo se impuso a estas cuestiones para realizar su gran producción: “Dímelo tú. Intento ser un buen ejemplo y cometí una estupidez. Recibí un lindo video y lo usé hoy como motivación para pensar en el estilo de esquí y tomar la decisión correcta. Quiero ser un buen ejemplo, pero también tengo que admitir cuando me equivoco, y duele reconocer cuando haces algo de lo que no puedes estar orgulloso y hieres a alguien a quien amas tanto. Pero sí, así es la vida”.

El dueño del último lugar en el podio tuvo una muy buena actuación en la disciplina, a pesar de que en 2022 había terminado en la 15° colocación. Finalizó su reciente participación a 48,3 segundos del ganador de la prueba, su compatriota, Johan Olav Botn, y a 14,8 del francés, Eric Perrot. Acertó 19 de 20 tiros y ayudó a su delegación a quedarse con dos de las tres medallas en juego. El biatlón consta de 20 kilómetros de esquí de fondo y cuatro detenciones en el campo de tiro (dos tumbados, dos de pie) para disparar a cinco blancos. Por cada fallo, hay una penalización de un minuto.

Su confesión generó un revuelo entre sus propios colegas, como así también en los encargados de la transmisión nórdica. De hecho, el cinco veces campeón olímpico retirado Johannes Thingnes Boe juzgó el lugar para formalizar esas expresiones: “Fue muy sorprendente. Fue una acción equivocada, vimos a un chico arrepentido ahí parado. El momento, el lugar y la ocasión son totalmente incorrectos”.

En este sentido, la ex esquiadora Therese Johaug, cuádruple medallista dorada entre Vancouver 2010 y Pekin 2022, acompañó esa mirada: “Nunca antes había visto una entrevista así. Es totalmente el momento y el lugar equivocados para hacerlo. Estoy de acuerdo con Johannes”.

El medallista de oro Johan-Olav Botn, de Noruega, celebra en el podio durante la ceremonia de premiación junto al medallista de plata Eric Perrot, de Francia, y el medallista de bronce Sturla Holm Laegreid, de Noruega (Crédito: Reuters/Eloisa Lopez)

Más adelante, Boe buscó poner paños fríos a su primera declaración: “Es una persona emocional. No puede ocultarlo. Eso lo ha afectado mucho la última semana. Ha tratado de dejar estos sentimientos de lado, enfocarse y ser profesional. Casi logra el oro, se lleva un bronce. Creo que simplemente explotó, no sé si lo había planeado. Tampoco sé cómo se siente ahora respecto a su comportamiento”.

En conferencia de prensa, las consultas acapararon lo sucedido minutos antes. Incluso, Johan Olav Botn debió expedirse sobre el asunto tras quedarse con el oro: “Sturla puede hacer lo que quiera cuando llega a la zona mixta. Yo no me meto en eso. Para mí, esto es sobre todo una victoria personal y emocional. La cobertura mediática no me importa tanto”.

En ese momento, Laegreid sumó una rápida intervención: “Solo quiero añadir: perdón si arruiné tu día, pero creo que él lo entiende. Hoy no quiero robarme el protagonismo”. De igual manera, el deportista noruego de 28 años volvió a ser el eje de conversaciones cuando dialogó nuevamente con NRK tras la ceremonia de medallas y contó cuál fue la intención del testimonio inicial: “No lo sé. No tengo nada que perder. Tuve una oportunidad de amor verdadero y la arruiné de manera terrible. Puede que no se pueda perdonar. Pero si esto me da una pequeña oportunidad de decir cuánto la amo, prefiero hacer el ridículo en vivo solo por esa pequeña posibilidad”. “Quizás ahora me arruiné la oportunidad de recuperarla. No lo sé”, analizó sobre su técnica para reconquistarla ante el mundo.

Además, detalló cuándo planificó esbozar esas palabras para el amor de su vida: “Sabía lo que iba a decir en la zona mixta. Lo decidí ayer. Cuando ganas una medalla, el mensaje quizá tiene más fuerza. No muchos saben por lo que he pasado. Ahora quizá lo sepa todo el mundo, pero han sido muchos pensamientos en mi cabeza estos días”.

Laegreid en mitad de la prueba olímpica en el Arena de Biatlón de Anterselva, Tirol del Sur, Italia (Crédito: Reuters/Pawel Kopczynski)

Por último, evitó dar precisiones sobre quién es ella para mantener su nombre en el anonimato: “No quiero decir quién es porque no quiero ponerle más presión. Ya tiene suficiente con procesar lo que pasó la semana pasada, pero espero que haya esperanza para nosotros dos. Y que todavía pueda amarme”.

Esta confesión llegó a los oídos de la propia delegación de Noruega. Johannes Dale-Skjevdal, quien salió décimo en el ensayo de biatlón, estaba al tanto de la situación de su compañero: “Sí, lo sabíamos. No tengo muchos comentarios al respecto ahora. Está bien que sea abierto y si quiere hablar de ello, bien, pero me resulta difícil comentar”.

En distinta sintonía, Martin Uldal, quien salió cuarto en los relevos mixtos 4x6km, desconocía el motivo detrás de su tristeza en los días previos a la competición: “Noté que estaba algo diferente, pero no sabía por qué. Pensé que quizá eran solo nervios. Es muy triste, una situación dura y fea. Vamos a apoyarlo”.

Johannes Thingnes Boe reconoció que Laegreid no tuvo la “mejor temporada”, pero desde su irrupción entre los mayores “ha estado entre nuestros mejores biatletas”. “Hoy era uno de los favoritos para ganar una medalla y cumplió”, sentenció.

Sturla Holm Laegreid, de Noruega, cruza la línea de meta (Crédito: Reuters/Matthew Childs)

Todo esto sucedió a pesar de que Sturla Holm Laegreid no se tenía fe para cosechar un podio. Este lunes fue claro sobre sus débiles aspiraciones y, a la luz de los resultados, quedaron en el pasado inmediato: “No voy a ocultar que no tengo grandes expectativas para mí. Pero entiendo que soy una especie de tapado ahora, después de cómo ha sido la temporada. No esperaba estar en esta posición, pero quizá sea mi única oportunidad en los Juegos de conseguir una medalla”.

Laegreid volverá a competir el próximo viernes 20 de febrero en la salida masiva 15 km masculino, en la que se recorre esa distancia en esquí y hay cuatro sesiones de tiro (dos tumbados y dos de pie) con cinco disparos cada una. Por cada fallo, se debe cumplir una vuelta de penalización de 150 metros.

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