Reforma laboral: la CGT redujo su protesta como un gesto hacia las negociaciones con el Gobierno, pero el transporte hará un paro

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El Consejo Directivo de la CGT descartó los paros y se movilizará al Congreso contra la reforma laboral

“Jamás romperemos el diálogo. Debemos seguir negociando con el Gobierno mientras generamos una alternativa política para 2027″. Lo dijo uno de los dirigentes más fuertes de la CGT para justificar que se haya decidido no parar el miércoles y realizar sólo una movilización ante el Congreso contra la reforma laboral.

La Casa Rosada sabía que los líderes cegetistas iban a desestimar el paro y elegirían una de las formas más moderadas posibles para protestar. Hay quienes creen incluso que fue un expreso pedido del Gobierno para no dar por rotas las negociaciones reservadas sobre el proyecto que se debatirá el miércoles 11 en el Senado.

No casualmente, mientras la CGT resolvía la movilización y descartaba las propuestas de paros de 12 y de 48 horas efectuadas por dos dirigentes, una comitiva de abogados cegetistas comenzaba una ronda de 3 encuentros consecutivos con funcionarios y representantes del Senado para precisar los cambios que busca introducir en la reforma laboral para suavizar su contenido.

José Luis Lingeri, Gerardo Martínez, Octavio Argüello y Jorge Sola, en la reunión del Consejo Directivo de la CGT

Se suponía que las modificaciones ya estaban definidas por el Gobierno y que hay un borrador que servirá para incluir esas correcciones cuando llegue el debate en particular del proyecto en la sesión de la Cámara Alta.

En la CGT suponen que este fin de semana puede pulirse la redacción del “nuevo” proyecto y que la decisión final sobre los cambios en la reforma laboral se tomará este lunes en una reunión de la mesa política del Gobierno, que integran el jefe de Gabinete, Manuel Adorni; la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el asesor presidencial Santiago Caputo; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; la jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich; el ministro del Interior, Diego Santilli, y el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt.

Algunos dirigentes de la CGT dicen tener un “cauto optimismo” sobre la aceptación del Gobierno a sus pedidos de cambios en el proyecto. Es lo que les transmiten Caputo, Menem y Santilli en privado. Una alta fuente oficial afirmó a Infobae: “Se mantiene la voluntad de lograr el mayor nivel de paz social posible y que la protesta quede reducida a la izquierda”.

La CGT marchó el 18 de diciembre pasado a la Plaza de Mayo en rechazo de la reforma laboral (Foto: Reuters/Tomás Cuesta)

Sin embargo, los sindicalistas no tienen garantías de que sus reclamos sean satisfechos. Sobre todo luego de que, como anticipó Infobae, las versiones que circulan sobre los cambios aceptados por el Gobierno apuntan, en particular, a congraciarse con los gobernadores, cuyo apoyo es clave para la sanción de la iniciativa, mientras a la CGT sólo le darían un alivio a sus demandas sobre las cuotas solidarias y los fondos de las obras sociales.

Aun así, en la CGT no dan nada por cerrado y aseguran que “hay que esperar”. Preocupa que el oficialismo haya decidido no impulsar un nuevo dictamen de la reforma laboral y busque cambiar el proyecto en el recinto: se sabe que allí siempre puede haber contratiempos.

Por eso también los líderes cegetistas decidieron no ir a fondo con las medidas de fuerza y limitarse a una movilización que servirá para descargar la bronca y contener a los sectores más duros, que exigen un plan de lucha urgente y progresivo para paralizar el país.

Javier Milei avanza hacia la sanción de la reforma laboral (Foto AP/Evan Vucci)

Por eso la reunión del Consejo Directivo cegetista de este viernes fue más tranquila de lo se preveía ante el avance de la reforma laboral: todos criticaron en duros términos el proyecto del Gobierno, pero sólo 2 dirigentes propusieron hacer paros contra el proyecto oficial.

Por un lado, Juan Carlos Schmid (Dragado y Balizamiento), habló en nombre de la entidad que preside, la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), y propuso realizar el miércoles un paro de 12 de horas para permitir que vayan más manifestantes a la Plaza de los Dos Congresos. Por otro, Sebastián Maturano (La Fraternidad), en sintonía con su padre Omar, líder del sindicato, pidió un paro de 48 horas.

Curiosamente, Osvaldo Lobato, secretario Gremial de la CGT y representante de la UOM, acompañó la decisión moderada de realizar sólo una movilización, algo que llamó la atención porque el titular del gremio metalúrgico, Abel Furlán, desafió la cauta estrategia de la CGT y se asoció con gremios combativos para lanzar un plan de lucha por su cuenta, que comenzó este jueves con una marcha en Córdoba y seguirá el martes en Rosario.

Juan Carlos Schmid, titular de la CATT, junto a Hugo Moyano y Juan Pablo Brey

Sin embargo, Schmid y sus socios del transporte (Camioneros, aeronavegantes, pilotos, subtes y marítimos, entre otros) se reunirán este lunes para concretar el miércoles próximo el paro de 12 horas que no había prosperado en el debate de la CGT.

Los sindicatos de la CATT representan una de las partes del ala dura cegetista, pero hasta ahora acompañaban la estrategia de la central obrera de priorizar las tratativas con el Gobierno antes de lanzar un plan de lucha de manera autónoma e inconsulta, como hizo Furlán.

Patricia Bullrich, en el Senado, con los cotitulares de la CGT Jorge Sola y octavio Argüello (Foto: Gabriel Cano/Comunicación Senado)

Pero los miembros de la CATT ya saben que si la reforma laboral se aprueba en el Congreso quedarán limitados por la estricta regulación del derecho de huelga en actividades esenciales, con la obligación de mantener servicios mínimos del 50% y del 75%, y con la exigencia de pedir autorización al empleador para hacer asambleas (una forma de desarticular los paros encubiertos de los sindicatos aeronáuticos).

¿Quiere protestar en serio la CGT o la movilización será sólo una escenificación para contener a los sindicatos duros? Se sabrá el miércoles 11 cuando se concrete la segunda concentración contra el proyecto oficial. La del 18 de diciembre pasado en la Plaza de Mayo no tuvo la contundencia esperada. Ahora, para colmo, como se coincidió en la reunión del Consejo Directivo cegetista, el gremialismo saldrá a la calle con la sensación de que no podrá evitar que la reforma laboral se convierta en ley.

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