La noticia de un posible cambio de reglamentaciones que afectaría a las cuatro escuderías con motores Mercedes a días del inicio de la nueva era golpeó de lleno este viernes a la Fórmula 1. Con Alpine, McLaren y Williams en alerta además del equipo fabricante, los informes contradictorios alrededor del mundo comenzaron a dominar el debate del mundo motor en esta guerra fría de los motores.
El tema se instaló a partir del portal especializado italiano AutoSprint, que a través de su periodista Di Fulvio Solms advirtió que el debate sobre el “truco” de las unidades de potencia de Mercedes tuvo un repentino “giro favorable” para los denunciantes de irregularidades: Ferrari, Audi y Honda. En ese artículo aseguraron que la FIA “ha aceptado cambiar los criterios de verificación” y que el “nuevo método” se aplicaría desde la primera fecha en el Gran Premio de Australia. ¿Qué cambiaría? Medirían los nuevos motores V6 de forma estática, pero en caliente, impidiendo el supuesto truco de Mercedes que lograría conseguir rendimiento extra: “Cumplían con la letra del reglamento gracias a las mediciones en frío”, pero “eran capaces de superar, una vez en funcionamiento y en caliente, los nuevos límites impuestos a la relación de compresión (16:1)”, explicaron en el citado portal.
Sin embargo, el debate empezó a girar por el mundo y las versiones comenzaron a contradecir este teórico cambio ya acordado. El medio especializado The Race, en la firma del cronista Jon Noble, cambió el tono de la información y dejó entrever que lejos está de realizarse ese cambio reglamentario.
Allí explicaron que “los rivales de Mercedes esperan presentar una propuesta para cambiar” las reglas de medición de la compresión de los motores antes del arranque del calendario 2026 en Melbourne, pero expusieron que “incluso si llegan a un acuerdo sobre un plan”, será difícil de avanzar inmediatamente: “Cualquier posibilidad de que se aprueben nuevas regulaciones tan rápidamente aún requeriría el apoyo de la FIA y la FOM, algo que está lejos de estar garantizado”.
El sinfín de versiones surgieron a partir de las dos reuniones de esta semana entre los expertos técnicos (el lunes) y el Comité Asesor de Unidades de Potencia (PUAC). Precisamente tras este último cónclave surgió la información del acuerdo para el cambio reglamentario a menos de un mes del arranque formal de la temporada: “Diversas fuentes han afirmado que esto no es así en absoluto”, matizó The Race.
El periodista Ronald Vording en el portal Autosport trabajó sobre el mismo tópico y reconoció que la relación de compresión fue un “tema prioritario” en estas conversaciones entre especialistas, pero coincidió con su colega: “No se ha tomado ninguna decisión definitiva”.
En ese tono, aclaró que los rivales de Mercedes “siguen buscando formas de impulsar una intervención reguladora antes de la nueva temporada” y el foco hoy está colocado en cambiar los métodos de medición.
El gris en la nueva reglamentación que habría encontrado Mercedes es el de medir el motor en frío, donde cumple con el 16:1 exigido. Aunque al estar en funcionamiento, los materiales podrían expandirse con el calor para acercarse al 18:1 y así tener mayor potencia. Como actualmente “solo se realizan pruebas estáticas a temperatura ambiente”, los rivales de Mercedes buscan impulsar el mecanismo de testeo “después de que el motor se haya calentado” o el de colocar “sensores durante la conducción”. Las versiones son contradictorias, porque el portal italiano AutoSport insistió con que la propuesta que formularon los mecánicos de Ferrari para cambiar la reglamentación “fue aprobada” en la PUAC, pero que ahora “será examinada por FIA”. Apenas un matiz con la información que marca que las reformas serán puestas en práctica antes de la primera fecha.
Lo que coinciden todas las versiones es que para alcanzar el cambio definitivo de los métodos de medición será necesaria una “supermayoría” entre la FIA, la Fórmula 1 y cuatro de los cinco fabricantes. Con Honda, Audi y Ferrari impulsando la denuncia, Red Bull (que desarrolló con Ford su nueva unidad de potencia) permanecía en un territorio neutral, mientras las versiones indicaban que también utilizaría esa hendija reglamentaria para sacar provecho en la nueva era.
Sin embargo, un giro inédito de las versiones lo pone en un rol nuevo en todo el gran debate: los acusan de filtrar la información de la innovación de Mercedes al resto de los competidores y afirman que se unirá al bloque opositor en la votación.
“La información con la que trabajaba desde la primera reunión era que Red Bull Powertrains votaría con Audi, Ferrari y Honda en la puja por los motores. A pesar de saber lo que estaba haciendo Mercedes, no pudieron replicarlo. Así que informaron a los demás. Así es como se filtró la noticia”, aseguró la periodista Julianne Cerasoli en sus redes sociales. El portal italiano AutoRacer también aseguró que Red Bull decidió salir de su “posición más neutral” para entrar a “esta ‘batalla’ de forma más activa”.
Desde AutoSport recordaron que previamente ya se había “sugerido” que Red Bull podría tener “conocimiento” del desarrollo de Mercedes en esa laguna reglamentaria y aseguraron que “podría presionar para que se tomaran medidas si sus propias ganancias se consideraran menores que las de un competidor importante” tras un cambio de postura en las últimas semanas.
En ese contexto, la balanza podría comenzar a inclinarse hacia el lado de Audi, Honda y Ferrari, quienes podrían sumar a un cuarto fabricante de motores a su puja. Lo que se desconoce es el plan de acción que tomarán la FIA y la F1, quienes “suelen votar de forma unificada”. Inicialmente, la FIA había decidido no entrometerse en el tema, pero ante la consulta del citado medio ahora un portavoz del organismo reconoció que “el asunto aún se está debatiendo internamente”.
Toto Wolff, jefe de Mercedes, había sido enfático en defender el proceso de creación de su equipo y atacó a los rivales: “Celebrando reuniones secretas, enviando cartas secretas y tratando de inventar formas de pruebas que simplemente no existen… cuando está bastante claro lo que dicen las normas y también lo que la FIA nos ha dicho. La comunicación con la FIA fue muy positiva en todo momento, y no solo se trata de la relación de compresión, sino también de otros aspectos. Específicamente en ese aspecto, está muy claro lo que dice el reglamento. Está muy claro cuáles son los procedimientos estándar en cualquier motor, incluso fuera de la Fórmula 1”.
Todo parece estar otra vez en jaque con este nuevo embate de sus rivales y el sinfín de versiones que surgieron este viernes, a pocos días de la salida a pista para la pretemporada en Baréin. Desde The Race marcan que lo más “crítico” para Mercedes de todas las informaciones que surgieron en las últimas horas es que el trío de motoristas que impulsó el debate “ahora potencialmente ha conseguido también el apoyo de Red Bull”. Este medio cree que si bien Red Bull Powertrains (la oficina de la escudería que se asoció con Ford para generar su propia unidad de potencia desde 2026) obtuvo “beneficios” al interpretar el reglamento en la misma línea que Mercedes, “es posible que no haya podido obtener los beneficios esperados, por lo que podría estar más dispuesto a cerrar esa vía”.
De todos modos, la cuestión continuará en debate haya un cambio inmediato o no. Más allá de que la modificación sería una “sorpresa” y generaría un “impacto enorme”, The Race avisó que la primera fecha límite será el próximo 1 de marzo con la homologación final de los motores. En este contexto, agregarle un nuevo artículo a la reglamentación impediría a Mercedes, Alpine, McLaren y Williams poder tener un rediseño del motor. Es decir, los pondría en desventaja.
Es por eso que el periodista Noble en The Race ve más viable una modificación para el otro año: “A pesar del entusiasmo de los rivales de Mercedes por cambiar las cosas desde el comienzo de la temporada, es mucho más probable que, si hay apoyo para una nueva dirección, esto solo sea algo a largo plazo, potencialmente a partir de principios de 2027″.
En resumen, los informes indican que los motores Mercedes cuentan con un truco para aumentar la relación compresión de 16:1 (permitida actualmente) a 18:1 mientras están en funcionamiento, pero al ser medidos estáticamente en frío, no se hallarían irregularidades por parte de las autoridades en los controles protocolares. “Los demás equipos no saben exactamente cómo Mercedes logra mejorar la relación potencia-peso. Pero circulan cifras que indican que este truco produce entre 10 y 15 caballos de potencia. Eso se traduciría en una o dos décimas de segundo por vuelta”, lo simplificó el medio alemán Auto Motor und Sport. El portal italiano Autoracer planteó que los “expertos en motores” creen que es “improbable que alcanzara la relación de compresión utilizada el año pasado” y consideran que es “un valor inferior” a 18:1, pero que aún así tendría ventaja sobre el resto.
Esto abre una realidad más grande en todo este debate: no está verdaderamente claro cómo lograría Mercedes estas variaciones. Según una investigación publicada en Auto Motor und Sport los “materiales con diferentes coeficientes de expansión sólo pueden ser parte de la explicación” y advirtieron que en las últimas semanas los rumores en el mundo motor hablan de que los “ingenieros podrían haber conectado una pequeña cavidad con un volumen de un centímetro cúbico a la cámara de combustión a través de un canal muy fino”.



