La presión del apellido Beckham: el frustrado sueño futbolístico de Brooklyn

0
7

Brooklyn Beckham revela el distanciamiento con sus padres David y Victoria Beckham tras acusaciones de manipulación mediática y control familiar (REUTERS/Peter Casey)

La vida de Brooklyn Beckham, primogénito de David y Victoria Beckham, ha estado marcada por los reflectores y los escándalos. En los últimos días, acaparó los titulares tras exponer públicamente el quiebre en la relación con sus padres, acusándolos de manipulación mediática y de intentar controlar cada aspecto de su vida.

“Mis padres han controlado las narrativas en la prensa sobre nuestra familia”, escribió Brooklyn en Instagram Stories, en una serie de mensajes donde detalló su distanciamiento y denunció presiones para firmar la cesión de los derechos sobre su nombre. La tensión, según el propio joven, se habría agravado a partir de su matrimonio con Nicola Peltz, hija de un magnate y actriz de cine.

Un camino breve y silencioso por las academias de élite

Brooklyn Beckham nació en 1999, poco antes de que su padre conquistara el histórico triplete con el Manchester United. Desde entonces ha crecido entre mudanzas, cámaras y expectativas. Con pasos por ciudades como Madrid, Los Ángeles y Londres, la vida de Brooklyn fue una sucesión de apariciones públicas, eventos familiares y una constante exposición mediática. Sin embargo, lejos del glamour y los escándalos, existe un capítulo menos conocido: su efímero paso por el mundo del fútbol.

Su recorrido comenzó en las divisiones juveniles del LA Galaxy, continuó con una etapa en el equipo sub-14 del Paris Saint-Germain y culminó con su ingreso en la academia del Arsenal. Allí compartió entrenamientos y partidos con futuras promesas de la Premier League, como Eddie Nketiah, hoy delantero del Arsenal y Crystal Palace, además de coincidir ocasionalmente con Reiss Nelson y Emile Smith Rowe, integrantes de las categorías menores del club londinense.

Sin embargo, la carrera futbolística de Brooklyn no prosperó. En 2015, tanto él como su hermano Romeo Beckham quedaron fuera de la academia del Arsenal, mientras que compañeros como Nathan Tella sí consiguieron una beca. Tella, pese a ser liberado años más tarde, logró consolidarse profesionalmente en el Southampton, ganar la Bundesliga con el Bayer Leverkusen y convertirse en internacional por Nigeria. En contraste, la salida de Brooklyn del fútbol fue definitiva; nunca volvió a intentarlo de manera profesional.

Brooklyn Beckham vivió una breve etapa en las academias de fútbol de LA Galaxy, Paris Saint-Germain y Arsenal, enfrentando fuertes expectativas por su apellido (Composición fotográfica)

La convivencia con jóvenes talentos y la exigencia de los principales clubes europeos no fueron suficientes para que Brooklyn diera el salto al fútbol de élite. El peso del apellido, la presión mediática y la constante exposición pública parecen haber sido factores determinantes en su decisión de abandonar el deporte.

Mientras su hermano Romeo regresó a las canchas con el segundo equipo del Inter Miami, Brooklyn optó por alejarse definitivamente, enfocando su energía en la moda y la fotografía.

El peso de la fama

La historia de Brooklyn no solo es la de un joven que no logró consolidarse como futbolista, sino también la de alguien que creció rodeado de estrellas de la Premier League y de una familia que marcó una era en el fútbol internacional. Su paso por la academia del Arsenal le permitió compartir vestuario y entrenamientos con jugadores que más tarde alcanzarían la primera división inglesa, una experiencia reservada para pocos.

La influencia de sus padres, especialmente de David Beckham, ha sido una constante en su vida y en sus decisiones profesionales. “Los eventos familiares y las relaciones inauténticas han sido una constante en la vida en la que nací”, reconoció Brooklyn en declaraciones recogidas por FourFourTwo.

Brooklyn reorientó su vida hacia la moda y la fotografía al alejarse de los terrenos deportivos, diferenciándose de su padre (REUTERS)

La presión por mantener la imagen del clan Beckham habría condicionado no solo su relación personal, sino también su breve trayectoria deportiva.

A pesar de haber dejado el fútbol, Brooklyn nunca pudo desprenderse del todo de la sombra de la Premier League. Su infancia y adolescencia transcurrieron junto a futuras figuras del fútbol inglés, en un entorno donde las comparaciones y las expectativas eran inevitables.

Hoy, alejado de los terrenos de juego y más cerca de los flashes de las pasarelas, su nombre sigue vinculado a la élite deportiva, aunque desde un lugar muy distinto.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí